9.4.11


Pero me cuesta creer, me cuesta entender. Que al pobre tipo no le importa si después de muerto, nadie se acuerda de él. Tiene la cara perdida, tiene la mente vendida. Ya no se ríe de nadie, a nadie le apena su tono, a nadie más que a él. Porque no piensa en nadie.

No hay comentarios:

Publicar un comentario